Ignacio La alarma de mi buscador interrumpe un sueño plácido y tranquilo. No recuerdo los detalles pero sé que estaba soñando con ella incluso teniéndola sobre mi pecho. La miro por un momento y la paz que me transmite su rostro dormido me hace odiar la urgencia que nos separa. Me deslizo despacio y dejo su cabeza en la almohada con dulzura. Veo como se acomoda y la tapo nuevamente. Me visto a toda velocidad y corro al quirófano donde el buscador anunciaba que requerían mi especialidad. Luego de dos horas de intervención, salgo del quirófano y advierto que ya comienza a clarear la mañana. Voy directo a la sala de descanso con la ilusión de encontrarla todavía dormida pero al abrir la puerta veo la cama vacía y advierto que sus cosas tampoco están. Tomo mi móvil y escribo… >> Te m

