|Capítulo Treinta| Savannah Lynch. La mirada de Myles es muy diferente a todas las veces que lo he descubierto mirandome, otras veces me ha mirado ilusionado, con cariño, con ternura, extrañado y muy pocas veces enfadado. Pero ahora, ahora me mira con decepción, como si yo fuera la peor persona que ha conocido y me gustaría decir que es por la marca, pero puede ser posible, porque no es notable ahora. Su tamaño es bastante grande, pero ahora está cubierta por completo, me encargué yo misma de que así fuera. Porque aunque no quiera, soy culpable y no me gusta. No me gusta saber que dentro de unos minutos seré la dueña de su dolor y sufrimiento. Suspiro, miro a mi hermano de nuevo, él se encoje de hombros y me observa como si estuviera disculpándose. ¿Está bien si tengo miedo de habla

