Luis Carlos, intranquilo por los recientes movimientos y eventos inexplicables que habían afectado al Grupo García, comenzó a sospechar que algo más oscuro estaba ocurriendo en las sombras. El comportamiento de algunos miembros del grupo y las decisiones tomadas en su contra le resultaban cada vez más intrigantes. En particular, Francisco, un m*****o del consejo con una influencia creciente, había sido una figura de especial preocupación. Decidido a llegar al fondo del asunto, Luis Carlos ordenó una investigación exhaustiva sobre Francisco. Al principio, no se encontró nada particularmente alarmante; parecía ser un hombre de negocios promedio, con una vida pública y privada aparentemente transparente. Sin embargo, la persistencia de los investigadores finalmente rindió frutos. Un día, un

