CHARLES Una oleada de excitación recorre mis venas como si de un río se tratara, como aguas bravías y temerarias que se derraman en mi entrepierna. La deseo como a ninguna otra, como a nadie más. Besar sus labios es como beber un néctar dulce. Tocar su cuerpo es como despertar de un sueño de miles de años. Ella es… fuego, una hoguera que se enciende con la leña de mi pasión. La deseo. Recorro la silueta de su cuerpo con mis manos mientras me deleito en esa boca carnosa y sedienta de mí. Ninguna me había entregado tanto con un beso. Es una experiencia extra-corpórea, va más allá de lo que puedo tocar con mis manos. ¿Qué significa esto? Mientras mis manos se adentraban por debajo del dobladillo de su blusa, ella me empuja contra el ascensor, me aparta de su lado y algo en mí duele, n

