“Al final de cuentas, todos tienen un precio; aunque nadie dijo que fuese monetario” A.K.M Claudia baja del taxi, luego de darle la noche de descanso a Germán para que se viera con Julia. Se sienta y ve a una mujer elegante, acercarse a la mesa. La mujer se sienta, lleva un maletín en su mano. —Buenas noches Dra. Lima. —Buenas noches ¿Quién es usted y qué es lo que sabe de mi cliente? —Soy Jimena Ricaldi, asistente de Carloa Almary. —Claudia se sorprende de aquella respuesta. —Para qué me citó hasta aquí. Ni entiendo que es lo que desea. —Mi jefe le envía un recado y una propuesta. —abre el maletín repleto de fijos de dólares— Acá tiene el doble del dinero que Bellini le pagó. Con esta cantidad, puede devolverle el pago de la operación de su hijo e irse del país para que Bellini n

