“La amistad, puede incluso tener un precio” A.K.M Esa tarde, mientras Paul descansa, lo visita el recuerdo que hasta ahora no le gustaba recordar, la muerte de Salvatore, su padre. Después de su partida del pueblo, no quiso saber de él, se fue a la ciudad y allí comenzó a abrirse camino en algo que aunque no quería hacer terminó haciendo, seguir los pasos de su padre. Diecisiete años atrás Paul llegó esa tarde a la capital, apenas el bolso con poca ropa, entró al restaurante para tomar uma botella con agua. Estaba parado cerca del mostrador, descansando un poco. Escuchó la conversacion entre el mesonero y el cajero quien parecia ser el dueño del lugar. —No vino, jefe. Necesitamos que la platería esté lista para servir la comida. —Ese bueno para nada, justo hoy viene a faltar, sabi

