Por Alejo Le besé la mejilla y bajé hasta su cuello, fue cuando no tuve retorno, porque busqué su labios y ya estaba en la gloria. Mi m*****o se endureció de golpe, empujando la bragueta de mis pantalones, al ser un pantalón de vestir, su tela es más fina que la de un jean y ella me está sintiendo, porque en un movimiento inconsciente abrió las piernas, yo solté un ronco gemido sobre su boca y mi lengua se apoderó de ella. Florencia, tímidamente, me devolvió el beso. Me saqué, como pude, la camisa y desabroché mis pantalones, los zapatos ya me los había quitado, empujándolos con mis pies. Me saqué los pantalones junto con mi bóxer y por primera vez estoy completamente desnudo frente a ella, le saqué la falda y la tanguita, mientras que mi m*****o estaba entre sus piernas. Tenía que i

