–Hija, no sabes cuánto te he extrañado –mi madre se acercó a abrazarme, me quedé inmóvil ante su extraña demostración de afecto, extrañarme en serio y todo este tiempo no pudo buscarme y cuando estaba encerrada en casa casi todo el día por años y ni siquiera me miraba a los ojos porque su telefono era mas importante y ese hombre horrible que dejo entrar a nuestras vidas, solo de recordarlo me da nauseas; bueno no le diria todo eso, asi que respire profundo para calmarme. –Lamento decepcionarte, pero solo he venido a la fiesta y luego me iré –escupí –Está bien hija –hizo una pausa y vio a Jonathan –¿él es tu prometido? –Soy Jonathan Robinson -extendio su mano con una sonrisa. –Un gusto soy Miranda Desmond –respondio mi madre –Es un placer conocerla señora Desmond –comentó Jonathan –No

