ANDREA DESMOND Estiró mis manos y puedo notar que Jonathan no está, desde que estoy en reposo dejo la manía de levantarme temprano, al menos puedo descansar tranquila, recuerdo que estábamos viendo una película y creo que me quedé dormida, no entiendo cómo Jonathan puede ir a trabajar, dormí hasta tarde y levantarse tan temprano que no le enseñaron a dormir. Me levanté al baño y me arreglé un poco para bajar a desayunar, con suerte está vez podré bajar antes de que mi madre aparezca aquí, este dormitorio se ha vuelto mi jaula y no sé cuánto tiempo más tendré que estar aquí si ya me siento mucho mejor. Bajé las escaleras y me dirigí a la cocina. –Hola mamá –saludé al verla. –Buenos días hija ¿Cómo amaneciste? –Sonríe Esa no es una actitud normal en mi madre, sé que algo se trae entre

