JAVIER DESMOND –¿Alguna vez has jugado a la doctora sexy aquí? –Curioseé algunas cosas mientras recorría la oficina de Carol. –Ni siquiera lo pienses, Javier –me advirtió Levanté mis manos en rendición aunque ya lo habia pensado; esta mujer es increíble no me importa que tenga que estar viajando para verla, quiero estar todo el tiempo con ella y cuando no estoy a su lado, lo único que hago es pensar en ella, hemos tenido algunas diferencias y nuestro comienzo no fue el mejor, pero si fue la abofetada mas maravillosa que me han dado. –Terminé, podemos irnos –mencionó después de unos minutos, se levantó de su escritorio, pero me detuve bloqueando su paso –¿Qué haces? –Necesito un incentivo para dejarte pasar –respondí. Entrecerró los ojos y luego sentí el sabor de sus labios, aproveché

