¡No, no y no! Ese está perfecto.
Lo pagamos y nos dirijimos a mi casa. Allá Danielle me maquillaría, ya que ella es una experta en eso.
Cuando llegamos nos metimos en mi habitación y nos empezamos a arreglar. Pusimos la música a todo volumen, al fin y al cabo estábamos solas en casa.
Ella ya estaba terminando con mi maquillaje y no dejaba de decir lo perfecta que me veía.
-¡Si me pudiera ver todo sería mejor!
-Ya estoy terminando. Cálmate.
Cuando terminó, me dijo que me pusiera los tacones para que me estuviera lista. Me los puse y me vi en el espejo. Me veía... ¿Esa soy yo? Dios estaba muy... ¿Sexy?
-¿No te parece mucho, Danielle? Digo es que..
-¡Cállate Savannah! Te ves provocativa y sexy.
-Esta es la última vez que voy a una fiesta contigo.
-Savannah, siempre me dices eso y siempre vas conmigo.
-Te odio.
-Me amas. -Dijo y empezó a reír.
Minutos después ya estábamos listas y Erick le envió un mensaje a Danielle diciendo que en cinco minutos estaría ahí. Apagué la música y ordené mi cuarto.
Empezamos a bajar las escaleras y cuando iba a salir, sentí la voz de mi hermano. ¿Cómo? Mierda, mierda y más mierda.
-¿Savannah? -Dijo Ryan. Yo voltee y me dirigí donde estaba él y sus amigos. Ahí estaba mi Lucas. Bueno, Lucas y no dejaba de mirarme. Bueno, al igual que Keaton y Alex.
-¿A dónde crees que vas Savannah?
-¿Pues a dónde crees que voy, Ryan? -Genial, otra pelea con mi hermano. Sabía que no duraríamos mucho tiempo bien.
-¿A la casa de ese imbécil? ¿No te dije que no te acercaras a él? Ademas, mírate, ¿sabes cuántos chicos van a desearte? No vas a ir a ningún lado.
-¿Perdón? Dylan me invitó. Fue algo así como "Vas a bailar toda la noche conmigo preciosa". Y yo también tengo derecho a divertirme. -Sentí el carro afuera, Erick había llegado. -Y ya llegaron por mí. Adiós. -Dije y me fui con mi amiga. No me quedaría en casa. No y no.