Las miradas se cruzaron, y esto parecía ser lo más peligroso que Siena había experimentado en mucho tiempo. —Eh... Lo siento, yo no... — Siena intentó alejarse de aquel momento incómodo y extraño. —Hey... — Una vez más, Siena chocó accidentalmente con Asher, haciendo que sus labios se rozaran. Esto dejó claro que el destino podía ser caprichoso y peligroso al mismo tiempo. Al sentir los labios de Asher, Siena abrió los ojos sorprendida y avergonzada. «Dios mío, ¿cómo ocurrió esto? » se preguntó mientras permanecía inmóvil. « ¿Qué debo hacer? Aunque debo admitir que sus labios me atraen» murmuró en su mente, cuando las voces de los demás obreros los trajeron de vuelta a la realidad. —Lo siento, señor... Me he vuelto torpe... — Siena se disculpó apresuradamente y se apresuró a alej

