Dylan. Creo que me sobrepase, no debí hablarle así. Ahora se fue y estoy en un mar de angustia, no quiero que le pase nada. Ella es mi vida, y ahora entiendo que si llegase a sucederle algo moriría. Horas pasaban. Caminaba de un lado a otro, estaba a punto de cavar un hoyo en el suelo. Pero me detuve al pensar, que dañar la madera traída de Indonesia que solo hay dos en todo el mundo, me saldría bastante costoso. Y aunque tengo cantidades exorbitantes de dinero, nunca podré recuperar este suelo. Joder, ya tengo que parar. Me senté en las escaleras y de ahí no me moví hasta saber de Cristina. [...] La noche se fue rápido dándole paso así al hermoso amanecer que siempre deslumbrante en el cielo con amarillo y rosa. Había quedado dormida incómoda en las escaleras, me desperté al escuch

