Pov Regina — ¡Buenos días, dormilona!—Mar, me saludó al llegar al comedor. — ¿Y al fin, como te la pasaste a noche?—Pau, me dijo mientras movía las cejas de forma pícara. — ¡Buenos días!—Las saludé y me senté en la mesa para desayunar junto a ellas. —La verdad, no estuvo mal—Me límite a decir y tomé una arepa de uno de los platos. —Regina, no me jodas, dinos…sé qué más de alguien te llamo la atención—Mar, me dijo y yo sonreí. —Habla, María José—Pau, me dijo en un tono imperativo. —Está bien, Ush—rodé los ojos ante la insistencia de estas chicas—La verdad es que al principio no conectaba con ninguna persona, ya me estaba aburriendo e iba a llamar a Pau para que fueran por mí, pero…de repente escuché una voz masculina y al alzar mi rostro me di cuenta que era el tonto de la playa… —

