Pov Regina Alondra estacionó su auto, me ayudó a bajar de él y luego también ayudo a Juana. — ¡Te va a encantar este lugar, Alondraela!, Quizá las personas no son como las que acostumbras a tratar, pero te aseguro que un buen perreo donde sea es bueno—Juana le explicaba a Alondra mientras caminábamos a la entrada. —Estoy segura que así es, Juana, además con ustedes es seguro que la pasaré muy bien—Alondra me miró después de decir eso y me sonrió. Sin darme cuenta le devolví la sonrisa y seguimos caminando hasta entrar al lugar. — ¿Huelen eso?—Juana nos preguntó, nosotros olfateamos y después negamos con la cabeza. — ¿A que huele?—Alondra le pregunto a Juana. — ¡Huele alcohol y a perreo intenso!—Juana dijo levantando ambas manos seguido de un grito lleno de furor. —Hay muchas person

