Después de que me maquillaron no podía dejar de moverme de un lado a otro ligeramente nerviosa. La única que me ayudaba con estos molestos nervios era Victoria pero había salido hace rato para decirle algo a Beth. Mis amigas me alababan diciendo lo hermosa que estaba y a pesar de mi inquietud secretamente sabía que estaban en lo cierto. Estaba sumamente hermosa y eso me hacía sentir mucho más segura de mi misma. —Mamá ¿Sí te casas con Aitor... va a ser mi papá? —me preguntó Aitana por primera vez con cierta timidez y vacilación que me hizo querer estrujarla en mis brazos y llenarla de besos cuando conecté mis ojos a su carita preciosa. —Aitana... Estaba tan concentrada en Aity que ni siquiera vi cuando la puerta se abrió. —Solo si tu quieres Aity, y si tu mamá me deja —respondió A
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