Los días fueron pasando con naturalidad cada semana llegaba un detalle de parte de Luke con su habitual tarjeta “recordándote que tienes xx días para presentarme un avance” o “recordándote que mi proyecto está en tus manos” siempre que veía los arreglos entrar por la puerta volteaba los ojos y lo reprendía por mensaje pero no podía evitar sonreír. No voy a decir que formé una amistad indestructible con mi equipo pero hemos trabajado en armonía, designé tareas según las fortalezas de cada quien y para la cuenta de Luke por el momento solo estoy yo con mi secretaria, los primeros días salí tarde de la oficina ya que quería que todo fuese perfecto en las juntas de avances no siempre salía como quería pero hemos trabajado aprendido muchísimo Karissa era muy seria en las reuniones pero al s

