Visitas

1102 Palabras
Deje de pensar en Guillermo y su empresa o al menos eso intente hacer al atravesar las puertas del edificio por última vez. Me concentré en mi nuevo trabajo, estoy dispuesta a dar una buena impresión, no conozco al equipo pero Karissa aseguró eran personas talentosas. El que sería mi último día en la empresa de Guillermo lo dediqué a descansar por completo este último mes fue agotador tengo un par de semanas libres antes de iniciar con Afad así que decidí viajar a casa, tengo años de no hacerlo, es una sorpresa para todos, me puse a empacar, estoy algo emocionada, el cumpleaños de mamá es en un par de días. Ni siquiera pude dormir de la emoción tengo tanto tiempo de no volver a casa. A la mañana siguiente me levanté temprano para irme al aeropuerto. Al llegar nadie me espera a mi llegada pero estoy muy emocionada y feliz de haber aterrizado en Boston, el uber me recogió y nos dirigimos a casa de William, pasaré primero donde el por qué la sorpresa de mamá será en su fiesta de cumpleaños, la cual estoy “organizando” a la distancia. Llegué al edificio donde vive William el portero me miró con duda - vengo a ver al señor Parker - le dije al portero - él no recibe visitas - contestó el - puede llamarlo - el portero suspiró pesadamente - señorita aunque lo llame él dirá que no la deje pasar ahórrese la molestia y ahórreme la a mi - sonreí - llámelo, dígale que Eleonor está aquí abajo - señorita… - hágalo, de lo contrario lo llamaré directamente al celular y le informaré el trato que usted me está dando - haga lo que quiera, yo solo estoy siguiendo órdenes - perfecto - voy a tener que arruinar la sorpresa, saqué mi celular y lo llamé, no tardo en contestar - Eleonor - dijo y yo lo puse en altavoz, por qué llamas tan temprano? - verás estoy en la recepción de tu apartamento y el portero se niega a llamarte o a dejarme pasar, tuve un vuelo largo y quiero descansar - que estás donde? Espera un momento - el teléfono de la recepción no tardó en sonar el portero seguía viéndome de manera altanera sin creer que realmente hablaba con William pero poco a poco su rostro se fue poniendo serio - si señor, ahora mismo la hago pasar, disculpe las molestias - yo sonreí El portero se apresuro a ayudarme con mis maletas y dirigirme al ascensor privado del edificio que dirigía al último piso directamente. En cuanto el ascensor llegó William estaba parado afuera de este con una sonrisa, salí y lo abracé, el correspondió a mi abrazo - por qué no avisaste que vendrías, habría ido por ti al aeropuerto - quería sorprenderlos - vaya sorpresa, qué tal el vuelo? - largo - desayunaste? - pues llegué en la mañana del día siguiente por el cambio de horario - tome café - vamos a la cocina, yo estaba desayunando quieres acompañarme? - por supuesto - dije con una sonrisa Durante el desayuno le conté mi plan para la fiesta de cumpleaños de mamá, estaré un par de semanas antes de volver a Londres - vas a visitar a papá? - preguntó - claro, también lo visitaré pero quiero darme un respiro en tu casa antes de que me exija que me quede en la suya - buena idea - aunque tú portero está muy bien entrenado para no dejar subir a nadie - es para evitar visitas no deseadas pero no te preocupes ya sabe que tú si eres bienvenida Terminamos de desayunar y lo miré dudando - sucede algo - tengo unos pendientes en la oficina que no puedo mover pero no quiero dejarte sola - no te preocupes, de hecho tengo un poco de sueño, descansaré un par de horas - te veo para el almuerzo, te parece? - claro ve, fui yo la que no avisó que no venía ve a trabajar - llamó a la persona que le ayuda en el departamento y le pidió que me arreglara una habitación, la señora de mediana edad se veía muy seria y no le agradó tanto mi presencia pero no se atrevió a decir nada frente a William. Yo me puse cómoda en la sala mientras alistaban la habitación y mientras William terminaba de arreglarse - mandó por ti al chofer al medio día - dijo dándome un beso en la frente - está bien Salió del apartamento y la señora bajó - su habitación está lista “señorita” - dijo con algo de desprecio pero la ignore - gracias - dije yo - puedes llevar mi equipaje, voy a darme una ducha - dije con una sonrisa amable, no es que no pueda mover mis maletas es que me molesta la actitud de esta señora Entré a la habitación y sé que las maletas son pesadas pero aún así no la ayude, me daba algo de culpa pero no puede tratar a los inquilinos de William de esa manera. - desempaca mi equipaje y guárdalo en el clóset - le dije y ella me miró aún más molesta pero no dijo nada, hizo lo que le pedí, yo fui al baño y puse a llenar la tina, le eche burbujas, me desvestí y me metí cuando ya estaba llena, estaba respondiendo mensajes en mi teléfono a los chicos de la empresa, Guillermo no les está haciendo las cosas sencillas pero sé que lo superarán. Me relaje en la tina un momento, al salir me puse ropa cómoda y dormí un par de horas, al despertarme me arreglé para ir a almorzar con William, terminé justo a tiempo cuando me llamó para decirme que el chofer estaba abajo esperándome, bajé las escaleras y una chica joven, sencilla en su forma de vestir pero con mirada retadora me miraba desde abajo en la escalera con los brazos cruzados - eres el nuevo juguete de William - dijo mirándome de pies a cabeza - tu eres? - pregunté - todas son pasajeras él se aburre rápido espero estés consciente de eso - a pesar de la sencillez en su vestir es una chica bastante bonita voy a admitir - de mí nunca lo hará - contesté con una sonrisa y ella apretó la mandíbula, pasé a su lado más adelante estaba la señora de antes - iré a almorzar con William - le informe para que la chica escuchara, la señora asintió seria sin decir nada y yo seguí mi camino
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