Adam Davis 16 de agosto, 2018 La ansiedad y los nervios me recorren, van horas desde que la pelirroja se fue gritando entre risas y palabras incoherentes; llegue al apartamento con la cabeza nublada de pensamientos sin sentidos y para rematar el día Elena no aparece, no tengo ninguna llamada de ella y no responde cuando le he escrito y llamado; no sé nada de ella, absolutamente nada. He recorrido cada lugar donde podría estar, pero no hay ni un rastro de ella; es como si su existencia hubiera desaparecido sin dejar una señal y tengo miedo; miedo por la nueva locura de Zoe y que Elena haya sido uno de sus objetivos. Doy vueltas por el apartamento esperando que suceda un milagro que ella caiga del cielo o que alguien me diga dónde está, me estoy desesperando aún más por no saber dónde est

