Capítulo 13

2041 Palabras
Adam Davis 6 de enero, 2018 -Buenas-exclamo abriéndola puerta, me quedo pasmado y sorprendido con lo que mis ojos están viendo en este momento. Claire; la pequeña anti-rubios; esta besándose de la forma más descarada y apasionado con un rubio, nada menos que el rubio que trabaja para ella como guardaespaldas. El guardaespaldas está inclinado sobre ella y la camilla, con una mano apoyada en la cama reteniendo su peso y la otra en la mejilla ahora mejor de Claire, la cual suspira descaradamente contra los labios del rubio. Carraspeo rompiendo el ardiente momento entre los dos; se separan desorientados sin saber quién más está con ellos en la habitación; que no se note que están en su mundo privado. -no necesitas huir-hablo deteniendo la escapada del rubio, Claire me mira mal tratando de callarme-ya vi todo lo que podían esconder, así que no hay necesidad de huir como un ladrón-el rubio se sonroja -Adam-dice Claire llamándome la atención -Nada de Adam querida Claire, mejor hablemos de ese beso intenso que se dieron-sugiero elevando las cejas con picardía. -no sucedió nada-murmura el rubio mirándome fijamente. No sé a quién quiere convencer con esa afirmación si a él o a mí, dudo que a mí ya que vi claramente el intenso beso y manoseo que se estaban dando hace unos minutos. -mis ojos no vieron eso, sé muy bien lo que vi-Claire suspira sonoramente dándose por vencida -no servirá de nada negarlo-asiento-deja de ser un intenso, Adam-me regaña Claire- Y deja de estas molestando a mi pobre rubio - ¿a tu pobre rubio? –ella asiente- ¿desde cuándo te gustan rubios? –pregunto acusadoramente - ¡No me gustan los rubios! –grita ganándose una mirada fea de parte del rubio, parece que le dolió. Esto huele a amor-solo me gusta él, Barred El rubio la mira intensamente sonriéndole, ella le sonríe de la misma forma; sus ojos están brillantes y se ven las ganas que tiene el rubio de correr hacia ella y abrazarla fuertemente. Y de algunas cosas más, poco decentes. Esta habitación comenzó apestar a amor en solo unos segundos; estoy feliz por ella, pero un golpe hubiera dolido menos. -Me alegro que al fin estés con alguien que valga la pena - ¿estás diciendo que tú no vales la pena? -eso no fue lo que quise decir-le gruño-solo que no éramos las personas indicadas para el otro; parece que él si-ella asiente sin profundizar aún más el tema- Claire ya va siendo hora-ella niega-no tienes nada que temer, pero no hay que dejar que las cosas queden sin resolver. Claire me mira intensamente con miedo y duda en sus ojos, después mira al rubio pidiéndole algo con la mirada, el asiente acercándose hacia ella, abrazándola y dejando suaves caricias en su espalda, dándole la fuerza y confianza que necesita en este momento. Me dirijo a la puerta. -te daré unos momentos para que lo pienses-sugiero saliendo de la habitación. Salgo del hospital caminando por sus jardines, observo a todas las personas que caminan por él. He mandado a reforzar la seguridad en el piso y habitación de Claire, no hay oportunidad para que Hamilton vuelva acercarse a ella a más de veinte metros de distancia; Claire ya tiene suficiente con el pánico que ese animal le infundo durante los meses de la grabación, ahora no dejare que se acerque a ella solamente cuando este mental y físicamente prepara para ir al juicio contra él, es que lo vera. Puede que sea algo difícil de hacer para ella, pero no estará sola. Noto detrás de unos pequeños arbustos una persona escondida entre ellos, con gafa y un gorro, su cara esta medio tapada; pero esa figura me parece conocida. Camino hacia los arbustos tranquilamente sin advertir al individuo de mi presencia, camino fuera de su línea de visión colocándome al lado de él. carraspeo llamando su atención el hombre gira observándome con pavor. Hamilton esta entre los arbustos agallado observando la entrada del hospital; pero ahora me observa con miedo, temblando ligeramente por mi presencia. Si tanto miedo me tiene, para que se acerca a este lugar, parece que su instinto de supervivencia no funciona del todo bien; aunque ahora está temblando como un cordero delante de su cazador no es capaz de huir lo único que hace es llenarse de más pánico en el lugar que esta agachado. - ¿Qué haces acá? –pregunto mirándolo fijamente Hamilton no responde, solo evita mi mirada escondiéndose aún más entre los arbustos; que irónico, cuando le estaba pegando a Claire si gritaba y se alzaba sobre ella, sin detenerse, aunque le rogara que se detuviera; tuvo el coraje para pegarle hasta dejarla inconsciente. - ¿Qué haces acá? –vuelvo a preguntar, no responde- ¿Qué haces acá? Contesta-demando. -Nada-titubea evitando mirarme. -No es una buena respuesta-digo lentamente-deja te vuelvo a preguntar ¿Qué haces acá? -Nad... -no vuelvas a decir nada, al menos que quieras salir mal de este lugar-le interrumpo-entonces ¿Qué haces acá? -solo estaba viendo -Hamilton, creo que no me has entendido muy bien-me inclino hacia adelante-deja te refresco la memoria, te quiero a metros de distancia de Claire, no me hagas cometer una estupidez por tu culpa. No saldrás bien parado si no acatas lo que te digo, no quieras probarme-me agacho a su altura-No te conviene jugar con mi paciencia. Hamilton se levanta cayéndose sobre los arbustos, asiente desesperadamente y sale huyendo de donde está escondido; si estuviera más cerca podría oler su miedo, pero no necesito olerlo para saber que estas asustado hasta la medula. Me estiro limpiándome las manos en el pantalón, entrando de nuevo al hospital cuando ya no veo la figura de Hamilton. - ¿has decidido algo? –pregunto entrando a la habitación, Claire asiente decidida. -quiero comenzar el proceso de la demanda-dice sin titubear- pero no quiero hacerlo yo-susurra -no estoy diciendo que lo vayas hacer tu-exclamo llamando su atención, ella me mira sin entender a qué me refiero-yo me encargare de todo, ya lo había dicho, solo estarás el día que tengas que enfrentarte a el -Adam-exclama con la voz rota -tranquila, solo prepárate para ese día, lo demás están en mis manos-ella asiente varias veces con los ojos cristalizados, el rubio la abraza consolándola; pero en este momento no hay nada que consolar, sus ojos están llenos de esperanzas y de su confianza hacia mí.  aterrizar-dice una azafata con voz y expresión amable, abrocho el cinturón preparándome para descender esperando que sea feo. El aterrizaje es horrible más de los que esperaba, mis órganos suben y bajan de un tirón, mi cara está pálida y siento la presión de vomitar todo. Huyo del avión apenas podemos desbordar, busco apresuradamente las maletas, pero la máquina que las trae es demasiado lenta tomándome unos minutos de mi parecido tiempo. Todo va en contra mío el día de hoy, salgo buscando un taxi uno se detiene delante mío y una rubia me roba el taxi con un niño pequeño en sus brazos, la rubia me agradece en un grito seguida de la voz del pequeño nene pelinegro y pálido. -Al hospital ccc-le pido al taxista este asiente colocando en movimiento. llegamos rápido al hospital el transito no estuvo pesado, así que en estos momentos estoy pregunta a la enferme la cual me mira atentamente con sus mejillas sonrojadas; donde se encuentra la habitación de Claire, ella me da las indicaciones y camino hacia el cuarto piso. Encontrándome con algo desagradable en mi camino hacia la habitación 420 una pequeña molestia está obstruyendo mi paso. -no seas tan sínico de aparecerte en este lugar a lanzar más de tus amenazas-gruño llegando a la habitación de Claire-acaso no temes por tu vida Hamilton -deja de estar difamándome muchacho, no te conviene meterte con alguien de mi nivel-responde altivamente - ¿no me conviene? –cuestiono conteniendo mi rabia, el asiente como si debiera temerle- ¿estas jodiendo verdad? lo estas, mira Matt Hamilton, haz cavado tu propia tumba y si quieres salir intacto de acá será mejor que huyas ahora mismo -no me amenaces niño, que estás jugando fuera de tu campo “estoy jugando fuera de campo” repito sus palabras con burla; burla que se va convirtiendo en rabia cada vez más que observo como alza la barbilla, diciendo que todo le pertenece a él; como me gustaría bajársela de un golpe. Puedo hacerlo, solo es dar dos pasos, inclinar mi cuerpo hacia atrás colocándome en una posición de boxeo básica y lazarle un derechazo que le volteará la cara, partirá su labio y caerá al suelo por el golpe. Eso es lo que acaba de pasar en cámara lento, jadeos se escuchan a mi alrededor y algunos flashes de las cámaras, Hamilton me mira desde el suelo con temor y pánico, su expresión clama las ganas que tenían de golpearlo desde que escuche todo a través del teléfono. Pero aun deseo más. - ¿aun te sientes tan fuerte? ¿aun crees que te tengo miedo y vas a salir impune de esto? -murmuro colocándome en cuclillas a su lado-déjame decirte lo que pasara, de esto no saldrás impune, puede que con vida porque no tendré el placer de hacer desaparecer tu insignificante existencia; pero vivirás el propio infierno-susurro amenazante en su oído, solo para que el me escuche. Hamilton, me observa atentamente cuando me levanto, su cuerpo esta encogido y temblando esperando mi próximo ataque aun sin moverse de su patética posición de sumisión, los animales caen cuando llega alguien más fuerte y este no es más que un animal pequeño que solo oprime a los más débiles. Pero se ha metido con la persona equivocada, es el momento de sufrir para el director, espero verlo llorar con ansias. - ¿has entendido? –pregunto con amabilidad fingida, el asiente huyendo del hospital. -Buenas, Buenas ya llego por quien lloraba-saludo abriendo la puerta, cierro la puerta dejando la maleta a un lado. el guardaespaldas de Claire está al lado de ella, demasiado cerca para ser solo su trabajo susurrándole una que otra cosa en el odio. La actriz esta sonrojada escuchando con atención las palabras del rubio guardaespaldas, hasta que entro y se alejan apresuradamente. esto huele a raro. Ella me mira inclinado su cabeza a modo de saludo antes de sonreír, su cara esta mallugada llena de varios colores, sus ojos no están totalmente abiertos por los golpes y tiene un brazo y pierna enyesados. Está muy mal, peor de lo que espera. Hamilton pagara por cada golpe. -Adam-susurra Claire, camino sentándome a su lado. -hola bonita-saludo dejando un beso en su mano, la cual no está enyesada, sus ojos se llenan de lágrimas. Miro al rubio indicándole que salga de la habitación, el asiente saliendo del lugar; los sollozos de Claire empeoran, su magullado rostro de llena de lágrimas me imagino que cada lagrima que cae por sus mejillas debe dolerle infinitamente. No puedo imaginar su dolor, pero sufro con ella, sufro todo lo que ha tenido que pasar y aguantar con fuerza, sin hundirse aún más en su pesadilla. Pero ahora estoy a su lado y no me detendré hasta que todos sus miedos se hayan muerto y dejándola libre como la Claire que conozco. -lo odio Adam, no soporto verle no quiero verle más-solloza-no tengo las fuerzas para enfrentarme a él -no te estás enfrentando a él tu sola, ahora estoy contigo no te dejaré que te veas con el estado sola, estará a metros de distancia de él cuando lo vuelva a ver y no temas por ti -Adam -shu todo está bien - susurro abrazándola, ella llora aún más, sobo su espalda tratando de tranquilizarla- ¿desde cuándo te gustan rubios? -preguntó cuándo se ha calmado. Ella me observa sorprendida por mi audaz pregunta esperando que más diré, pero yo tengo demasiada curiosidad sobre la relación con su guardaespaldas, hay algo entre ellos y no lo dejaré pasar por alto y menos ahora que puedo distraerla con eso. -no pasa nada con el - ¿Segura? - asiente, pero sus ojos tienen cierto brillo en ellos que me causan aún más curiosidad-dime sé que hay algo mas-Claire niega.                                  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR