— Estas lista ya? Pregunta desde el cuarto. — claro, ya salgo — le grito desde el baño, me miro por ultima vez, estoy muy nerviosa, Alexander recibió un correo en donde decía que don Mario iría a la empresa a hablar algo sobre la práctica. Pero no dijo si bueno o malo y eso es lo que me tiene preocupada, aliso mi vestido blanco y dejo mi cabello a un lado. Respiro profundo y salgo. — vamos, ya estoy lista. — ¿nerviosa? — pregunta acercándose a mí. — un poco. — saldrá todo bien. — y me abraza solo como el sabe hacerlo. — ahora vamos, debemos pasar a buscar tu auto, no podemos llegar juntos. — lo se. — digo triste, ya falta menos para poder andar tranquilos. — en unos días serás libre y ya nada podrá impedir que nos tomemos de la mano, besarnos, abrazarnos sin escondernos de nadie

