BYRON JONES ¿Acaso estaba soñando? Aquella mujer no se parecía en nada a mi Chelsea, aquella mujer simplemente parecía haber salido de un cuento de hadas. No podía dejar de mirarla, simplemente me encontraba contemplándola como el más estúpido enamorado. Definitivamente, había sido el hombre más afortunado del mundo al haberme enamorado de aquella mujer, lástima que ese hombre afortunado lo había echado todo a perder gracias a que me convertí en un bastardo. Desplacé mi mirada por todo su cuerpo, su cabello lucía impecable, se encontraba maquillada, además de que sus cómodos trajes holgados, los había reemplazado por unos más apretados, los cuales hacía que resaltaran su figura. Por un instante olvidé que aquella mujer ahora esperaba a que firmara los papeles de un horrible divorcio,

