Capitulo 23

909 Palabras

Después de que se acabó la llamada, Max se quedó un momento quieto, apoyado en la mesa de su oficina, como si el mundo se hubiera inclinado cinco grados de golpe y él estuviera intentando no caerse. Respiró hondo. Se enderezó. Se acomodó la camiseta. No dejes que esto te moleste, se dijo. La mañana avanzó. Su cerebro, no. Su cuerpo sí cumplió: hizo piernas, corrigió posturas, revisó inventario, ayudó a dos clientes nuevos, organizó horarios. Todo en automático. Pero su mente estaba atrapada en una sola frase, repitiéndose como eco molesto: “Alguien se quedó once segundos sin hablar por verte.” ¿Quién? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde demonios pasó eso como para provocar semejante cosa? Julián no había ayudado. Había empeorado todo. ¿En serio alguien podía disfrutar tanto ver sufri

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR