Helena Lacroix El sonido de mi estómago rugiendo un poco a comida a esta dictadora refunfuñona, me despertó un poco atareada por los intensos pensamientos que estuve antes de perder el control de mí. Aunque, si le soy enteramente sincera, casi nunca tengo el control, completo, todo eso es ilusión y, el que diga que lo está, miente. No podía volver atrás. Pero tampoco no quería volver a solo un par de meses atrás. No. Sentía muy dentro de mí que hubiese querido a volver a otro plano mejor que este. Tal vez al volver a ser la pequeña niña que podía soñar en muchas cosas en vez de darme cuenta todos los que no puede y moriría por volver a sentirlo. Caminé hasta la cocina, quería calmar a este demonio que me existía, y no hablaba de mí. ¿Tal vez fui muy allá a llamarlo como lo hice?, yo cre

