Samael Dimateo 4 años después —Una vez alguien me dijo que cada persona tiene luces diferentes, pequeños focos que se prenden y, según el color, representaba un estado de ánimo. Por mucho tiempo mi luz interior era vacía, ni siquiera tenía un color, sino la ausencia de él. Que absurdo cómo concurrieron las cosas, tuviste que morir para lograr al menos tener una. Al principio era negra, no te miento, pero ahora la noto blanquecina, supongo que eso representa un poco de paz en mí — las nubes se volvieron gris. El cielo se oscureció un poco. Mis pies seguían postrados en el mismo lugar mientras mis ojos seguían viendo a la nada. Tantos años y seguía quebrantándome la voz el estar al frente de su féretro. Por un momento, el instante pasó —. Nunca sé que decir al frente de ti, aunque eras con

