LIANG XIA
Aquel día se pasó muy rápido, faltaba muy poco para que la noche cayera. Mientras bajábamos del templo comencé a estirarme y a sobar mi espalda, cargar a los niños no había sido buena idea.
- Estoy muy cansada – bostecé – Es agotador jugar con los niños – sonreí
- Te deben gustar mucho
- Por supuesto, me encantan los niños – Suspiré y miré el cielo - Quisiera casarme pronto –Yue se me quedó viendo. Reí – Cuando mi madre vivía, siempre les contaba historias a los niños, creo que desde ahí surgió mi deseo por ser como ella, una buena esposa y madre
- ¿Por qué me dices eso a mí?
- Porque somos amigos, los amigos debemos saber todo de cada uno… ¡Ah! – Sin darme cuenta pisé una piedra y resbalé - ¡Auch! – Yue se había aproximado a mí y me tendió una mano
- ¿Puedes caminar? – Asentí, pero ni siquiera podía levantarme – Si te dejó así regresaremos muy noche al palacio – Se agachó – Súbete en mi espalda
- ¿Eh? Pero peso mucho
- Estoy acostumbrado, no importa
Dudé un momento, pero supuse que debía ser divertido, nunca antes alguien me había cargado en su espalda. Me tendió su mano para levantarme y volvió a agacharse, me subí y me acomodé, rodeé con mis brazos cerca de su cuello sin ahorcarlo, no quería enredar mis piernas en su dorso, pero el dio un pequeño salto sin despegar sus pies del suelo y por inercia enredé mis piernas en él. Me di cuenta que se había reído, no lo pude ver, pero sus hombros se movieron ligeramente.
Comenzó a avanzar y estando allí se me hizo eterno, pero no quería comenzar a hablarle, en ese momento moría de vergüenza. Sin embrago esa vez, él comenzó la conversación.
- ¿Qué eso que cantabas?
- ¿Eh? Ah, te refieres a – Comencé a cantar una de las canciones – ¿Esa? ¿o esta? – Canté otra, volvió a reír
- Ambas, sé que son canciones, pero jamás las había escuchado
- Eres afortunado, no sólo eres el primer forastero en oírla, sino que también las oíste de mi boca – bromee y él bufó – Son canciones propias de nuestra tribu, no les entiendes, porque en realidad no dicen nada. Sólo son palabras extrañas al azar
- ¿Y cómo saben los demás que dice?
- No lo saben, no al menos que seas el que la canta. Existen cinco syrums como les llamamos, nos la sabemos de memoria, pero cada quien le da su significado, tú la puedes interpretar como quieras sin embrago la única forma de saber su verdadero significado es preguntándole a quien la canta
- Es algo extraño
- Todo en este mundo es extraño – sonreí
Tras aquella plática guardamos un poco de silencio, pero el silencio se hizo incómodo. Aun no llegábamos y aunque Yue no lo dijera, ya estaba cansado, varias veces le pedí que me bajara, pero él no cedía.
- Es la primera vez que alguien me carga y la primera vez que alguien no me obedece – sonreí – Como soy la futura líder, algunas personas mantienen su distancia, Shen, Lu, los niños y tú, son de las pocas personas que me tratan como cualquier otra persona – No podía ocultar mi sonrisa y sin darme cuenta la noche ya había caído.
SYAORAN
Durante el trayecto de regreso Liang Xia contaba algunas historias o anécdotas, admito que me reí varias veces. Pero cuando mencionó lo brillantes que estaban las estrellas aquella noche, recordé a Yu. Necesitaba irme de ahí lo más pronto posible, le había prometido casarnos en cuanto regresara.
- ¿Sabes? No quiero ser una líder, mi sueño es ser un mercader que cuenta historias y que viaja por todo el mundo – reí - ¿De qué te ríes?
- Lo siento, jamás había escuchado de alguien que quiera ser un mercader y mucho menos viniendo de una chica
- Lo sé. Es extraño ¿verdad? – Negué
- Creo que es increíble, es lindo que pienses así – Liang Xia comenzó a reír