Familia Alek Se puede pensar que existen muchos recibimientos posibles, que llegas a la casa y encuentras sorpresas, pero jamás pensé que una de ellas fuera ver como una pequeña de tres años sale corriendo en mi dirección con su rostro totalmente cubierto por chocolate, chispas de colores, incluso harina. Clio llega hasta donde me encuentro para comenzar a dar pequeños saltos antes de que me agache para poder ver mejor el desastre en el que esta hecha. Diferentes sustancias se alojan en su cabello que antes era rojo, y ahora se ha vuelto blanco. Su rostro contiene unas pequeñas manchas rosadas, mientras sus manos y vestido tienen bastantes combinaciones de colores. - pequeñita, ¿en donde te metiste? - cuestiono casi que un segundo antes de recibir sus pequeños brazos rodeando mi cuel

