Sanar y Soltar. Alek Nunca creí imaginar que la felicidad podía venir con tan solo admirar el mundo, mi mundo, aquel que me llena de tanta felicidad, aquel que viene incluido con un precioso cabello rojo, uno que es tan tiernamente adorable que con tan solo una palabra tiene a mi lobo y a mi a sus pies. La sonrisa que presencio por parte de mi bonita, quien le realiza una trenza a Clio, preparándola para estar en el agua, es francamente una de las imágenes que quiero conservar, que me gustaría no avanzar, conservar esto para toda mi vida. - ¿mami el agua eta muy honda? - cuestiona mi pequeñita mientras mueve sus deditos entre si. - tal ves un poco, pero no hay porque preocuparte... - porque papi y mami me sostendrán - completa Clio, causando que mi le de un beso en su cabeza, dándole

