Familia Evolet Una risa sale de mi boca sin poder contenerla mientras no dejo de observar la imagen que poseo enfrente mío, una que me hace a la ves sonreír, al contrario de Zoe, quien le dedica a su hijo una mirada reprobatoria, mientras intenta parecer inocente a la vista. Enfrente mío, contemplo como tanto Clio como Daniel tiene la cara cubierta de chocolate, y a su lado, justo en el mesón se encuentra las sobras de lo que era una tarta de chocolate. La pequeña pelirroja entrelaza sus deditos mientras sus labios hacen un pushero, logrando que mi corazón se hinche de la ternura que me causa aquella niña. - juro que les perdí la vista unos quince minutos, un tiempo mínimo, pero jamás pensé que pudieran unirse para comerse el pastel que era para Evolet - espeta la rubia mirando fijame

