Adriel Alek Los embarazos, debo decir que no son nada como los pintan, no son ni un poco parecidos a lo que las mujeres madres me hacían creer, lo que contaban para hacerlo parecer algo verdaderamente precioso. Debo decir que estos cinco meses fueron realmente encantadores, estuvieron presentes sus pros y sus contras, unos que me llevaban desde arrullar a mi dulce luna entre mis brazos para calmar el dolor en su espalda, hasta levantarme a mitad de la noche para traer todo lo satisfaga su apetito. En realidad los meses en que mi cachorro estuvo en el vientre de mi bonita tuvo su aprendizaje, pero no es ni relativamente parecido con la agonía de comenzar la labor de parto, menos cuando tienes el miedo latente, ahí incrustado en tu cerebro de que cabe la posibilidad de que algo pueda sal

