Una carta inesperada.

1314 Palabras
Ya han pasado dos días de la partida de él Rey Peter y 5 días que también mi padre a partido. Me siento sola y aunque quiero tener pensamientos tranquilo la situación de mi reino me perturba. — Aquí estas Shazmin. lmagine que te sentía sola y vine a tomar el té. ¿Me acompañas? — Su majestad Reina Sofia. Claro que acepto. — Ya pedí que nos sirvan el té en el jardín. Me han dicho que te gusta mucho estar allí, fue el primer lugar en el que te busque. — No se había molestado en venir a buscarme en persona su majestad. Me podía mandar a llamar y yo la acompaño encantada. — Pues vamos se nos enfría el té y la temperatura está fría. Lo necesitamos caliente. Nos sentamos en el Jardín y no me canso de admirar la belleza de las flores. Su aroma es exquisita. Los rayos del sol llegan a mi cuerpo aportando el calor que necesitaba. — ¿Por que no tomas del té? Se enfría cariño. — Prefiero que me sirvan una limonada no me gusta el sabor, ya he intentado tomarlo por mandato de su majestad él Rey Peter pero sin adelantos. — Esta planta es conocida en estas tierras florecen desde verano hasta finales de otoño. Se utilizan para crear macizos en jardines, para terrazas en macetas y como flor cortada (fresca o seca). La Equinácea tiene propiedades medicinales y se emplea para estimular el sistema inmunitario, contra gripe y catarros y para las heridas. — No me gusta su sabor ni olor aunque seguiré intentando. Me quedo mirando el basto cielo. Es un hermoso día ¿Cierto? — Así es. por eso decidí que vengamos al jardin a tomar aire fresco, ya que nos queda poco tiempo para disfrutar este cálido clima por que se acerca el invierno. Pasamos un largo rato hablando y conociéndonos una a la otra. Reímos. Escuche la historias de Peter cuando era bebé. la historia de amor de él Rey Junto a su reina se fue la tarde. — Su majestad Reina Sofia. -Se acerca Louis. Su majestad Reina Shazmin. -Saluda. Tengo algo que entregarle. Él Rey Peter envió una carta para él Rey Pablo, pero no lo encontré. Así que se la entrego a usted Reina Sofia y otra para su majestad Shazmin. — ¿Para mi? Me sonrojó y la tomo emocionada. — Como cambio tu rostro. Se nota que te alegra que mi hijo te haya escrito. — Solo, no me lo esperaba. — ¡Por que no te escribiría! Es normal, él es tu esposo te debe de estar extrañando y por lo que expresa tu rostro de emoción también lo extrañas. Te dejo para que leas tu carta. iré a buscar a Pablo para entregarle su carta y puedan conocer las noticias. Espero se emocioné tanto como tú. -Dice la Reina con voz pícara. — Nos vemos para la cena. — Nos vemos en la cena Reina Sofia. — No puedo negar que me alegra mucho esta carta. La Reina se marcha y yo voy a mis aposentos a leer mi carta. La Carta: Solo dos días sin ti y extraño el dulce de tus labios. Tu mirada tierna e inocente. Quisiera tener la respuesta a mis noches de desvelo. Que rápido me arrope con el manto de tu compañía. ¿Te había dicho lo hermosa que eres? Me pierdo en el azul de tus ojos, en tu hermosa sonrisa. Me pregunto cada noche ¿Como puede ser? ¿Como la extraña? solo una semana de conocerla y hacerla tu esposa. ¿A caso fue amor a primera vista? Pero aún si tener la respuesta, te sigo extrañando como un loco. Cuando pongo la cabeza en mi almohada escucho tu dulce voz cantando una melodía que me eleva hasta las alturas. Estoy ansioso que pasen los días para volver a verte y dormir sintiendo el calor de tu cuerpo, dejar de sentir esta soledad que me ha dejado tu ausencia. Ya he podido solucionar las cosas que vine hacer, pronto estaré de regreso y te llevaré a un lugar que se te gustará. Quiero que me piense como lo hago yo. Ya pronto estaremos juntos, con amor tu esposo. Abrazo ese pequeño trozo de papel mientras mi corazón late muy rápido. — Yo también te extraño mucho y deseo que regreses a mi lado. •••• — Su majestad el soldado Louis lo estuvo buscando para entregarle esta carta que envió nuestro hijo ¿Donde has estado? — Me estaba dando un baño para relajarme y pedí no ser molestado. Quería que me hicieras compañía pero me informaron que estabas en el jardín con las princesa y no las quise molestar. A ver como le ha ido a nuestro Rey. La carta: Querido padre ya he podido solucionar el problema del agua que tenia el caos en la ciudad de Hoz. Ordené reconstruir la presa ante de llegar y todo empezó a marchar normal. Por otro lado me presente en el pueblo de Dahán, querían hacer unas revueltas debido a que no les gustaba su gobernador. Hice que todos votarán y eligieron a alguien que ellos eligieron mediante votación todos estuvieron felices. Te envío esta carta para decirte que Alicia la criada de mi abuela, la reina Paula esta en su lecho de muerte e insiste en hablar contigo antes de morir. Por lo que tome la decisión de llevarla conmigo de regreso y dejarla en la casa de los monjes, así no tendrías que viajar hasta acá. En dos o tres días más tardados estaré de vuelta espero estén bien un beso para mi adorada madre. — Mi hijo te envía besos. pero no menciona su esposa. — Él le envió una carta para ella, se puso muy feliz cuando se la entregaron la ubiese visto se sonrojó en cuanto la recibió. — La chica se sabe comportar. Su educación es digna de una Reina y al parecer ambos se sienten felices juntos. Por que la última vez que hable con mi hijo se escuchaba muy entusiasmado cuando hablo de su esposa. — Son jóvenes pero educados para dirigir el mundo. Si de verdad se enamoran yo me sentiría muy feliz. Recuerdo que de niño Peter me decía que iba a buscar una sola mujer para amarla y estar juntos hasta que estuvieran arrugados como pasa. — Estaría feliz que así fuera por que ya somos una unión con los miembros de la familia Dhathán y todo en paz se maneja mucho mejor. Ya vamos a cenar que esta haciendo tarde y debes tomarte tus pastillas te he notado un poco extraño ¿A caso estas sintiéndote mal? — No Reina mía estoy muy bien de salud y también estoy orgulloso de ver que nuestro hijo tiene la capacidad y la inteligencia de llevar todo bajo control. Es una satisfacción saber que solo nos bastó el único hijo para la salvación y tranquilidad futura de nuestro Reino, ahora ¡¡ Puedo morir!! — Vamos a cenar y aun no puedes morir nos falta abrazar y consentir nuestros futuros nietos para eso seguimos en píe. Ya esta todo servido y estamos en el comedor real. Esta servido puré de calabaza, arroz con codorniz, sopa de verduras, pan y frutas. — Esta deliciosa la cena. Anoche comí algo pesado y no pude dormir bien dice la Reina mirando las chica de la cocina. Así debe ser la cena mientras estamos aquí. Consientan estos viejos reyes que no estaremos mucho por acá ya que pronto estará mi hijo de vuelta. Entre risas, cuentos y anécdotas terminamos la cena, yo estoy feliz y he leído mi carta unas 200 veces pero la leeré una vez más. La vuelvo a leer y me quedo dormida, pensando en mi esposo y ansiosa por su regreso.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR