Eva. —¿Qué les sucede hoy? —Lizzy muerde la uña de su dedo pulgar mientras yo, los observo por la ranura de la puerta. —Con toda la sinceridad de este mundo, no lo sé. —Agrego. Evan y Mark están luchando por ver cuál de los dos marca primero un número en el teléfono del mayor de nosotros. Luego de luchar como unos tontos, suena el timbre y se ven a la cara, Lizzy deja de fisgonear al igual que yo, y sale a ver de quien se trata. —¡No abras esa puerta! —gritan ambos al unísono, pero claro que ella caso omiso a lo que ambos dicen y abre. La sigo como una fiel amiga que soy (no tiene nada que ver el hecho de que quiero saber que los tiene tan mal de la cabeza como para ponerse de esa forma). Del otro lado del marco me sorprende ver a un chico de menor edad que la nuestra o al menos eso a

