Eva. Una chica de melena rubia que cae en ondas y ojos grandes, color avellana de cuerpo esbelto acaba de derribar a una de las meseras que la estaba atendiendo solo para ridiculizarla ante las personas de las que se encuentra rodeada. —Violeta, —murmura Lizz ocultándose con los brazos. —Ella grabó por lo menos 3 películas con Evan el verano pasado. —Resopla pero de pronto cambia la expresión a una de pena cuando me ve. —Lo siento, olvidé por completo no mencionar el empleo de Evan contigo. —Hace un puchero, no recuerdo para nada haberle pedido eso. —Me tiene sin cuidado eso, —agrego sin dejar de ver en la dirección en la que esa tal Violeta habla. Tiene una voz dulce pero las palabras que suelta son demasiado crueles para alguien que se ve tan... Delicada. Creo que siente como la obse

