Mi atuendo de esta mañana consistía en un jersey n***o ajustado de manga larga y cuello de pico profundo con una falda plisada de cuadros rojos de cintura alta. Bajo la falda llevaba medias de rejilla y un par de botas negras de tacón de ante. Me había levantado temprano para alisarme el pelo y dejarlo caer por la espalda hasta justo por encima del trasero. Me di la vuelta en el espejo y me alegré de que la falda me cayera apenas unos centímetros por encima del culo y supe que hoy sería un reto para Preston, uno que no tenía intención de dejarle ganar. * —Señorita Mitchell—, me saludó Nicole con una sonrisa burlona. Asentí con la cabeza: —Nicole, qué bonita mañana estamos teniendo. ¿Ha llegado ya el señor Blader? Seguí caminando hacia el ascensor mientras escuchaba su respuesta: —Sí

