Capítulo 36

2141 Palabras

El crepitar del fuego de la chimenea de la biblioteca es el único sonido que se escucha en la estancia, pues me encuentro sola, sentada en el sillón que hay frente a ella, con una manta sobre las piernas dobladas y presionadas contra mi pecho al ser abrazadas por mí misma. Fue mucho para procesar, necesitaba espacio y tiempo, por eso le pedí que me dejara un rato a solas, por más que se notaba en sus ojos que no quería, y me vine aquí, para poder pensar con claridad. Él respetó mi pedido, como todo lo que sale de mi boca, aunque eso no evitó que notara lo mucho que le preocupaban mi reacción y mi petición, y cuánto deseaba retenerme a su lado, aunque no de mala manera, sino para poder hablar, para seguir tratando de convencerme de que todo estaba bien. Soy mafiosa, una "cabeza de familia"

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR