Me apoyo sentada en el inodoro con los codos sobre mis rodillas y las manos entrelazadas colocadas contra mi boca en un intento vano de mantenerme quieta. Mis ojos no se alejan del objeto parecido a una birome gruesa con capuchón, ansiosa de que transcurra el tiempo estipulado para poder abrirlo y saber el resultado finalmente. -Tranquila, solo falta un minuto. Casi parece que estuvieras por saltar encima de un momento a otro. -Lo siento, es solo que estoy muy ansiosa, sería la tercera vez que podía pasar y ya fueron dos negativas. -Te entiendo, pero eso no te ayuda. Sabes que mi hermano no te va a dejar por otro negativo, él está de acuerdo con que pase cuando tenga que pasar. Comprendo que es una decepción ver el negativo, sé que has pensado mucho en la posibilidad de ser madre y, q
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