2. Andrea Hoffman

1643 Palabras
POV ANDREA A mis casi 26 años, jamás me imaginé que algo así me pasaría, vivía en una burbuja de falsa felicidad y ahora que se rompió, me rompí junto con ella -Andy, no quiero que Charlie te vea así, iremos a mi apartamento, cuando te calmes vendremos a recogerlo ¿Está bien?- me decía mi mejor amiga mientras conducía mi viejo auto, el de ella, se había quedado en la que hasta hace un rato era mi casa, ahora que lo pienso, no me atrevo a llamarlo mi hogar, aunque ahí mi hijo paso sus primeros años y siempre traté de hacerlo tan feliz como se podía, en mi siempre había una sonrisa, una que aprendí a mantener aún cuando no había motivo -Esta bien- le respondo mientras ella conduce -Vamos a salir de esto chiquis, va a ser difícil, pero tenemos que hacerlo y hacerlo bien, la estabilidad de mi sobri está en juego Andy, tienes que ser fuerte y yo voy a estar ahí para ti, en unos meses es tu graduación, arreglaré todo para que termines tus prácticas en la empresa, pero necesito que no te dejes caer, Charlie y yo te necesitamos chiquis- me decía ella viendo al frente mientras aparcaba en el estacionamiento subterráneo de su lujoso edificio -Necesito que vayan a recoger mi auto- le pidió al portero del lugar, quien se apresuró a cumplir la orden de mi amiga, subimos hasta el último piso, el penthouse en el que Stef vivía era un sueño, pero ahora mismo no tenía cabeza para pensar en eso.. -pediré que pongan tus cosas en el piso de abajo, es el apartamento de mi hermano, pero el no viene hasta dentro de un año, así que no te preocupes, Charlie y tú estarán bien- Richard es el hermano de Stef, lo ví muy pocas veces en la vida, siempre estudió fuera de casa y cuando el volvía en vacaciones, yo salía de la ciudad con mis padres, lo poco que recuerdo es que era tan delgado como un fideo, unos grandes lentes de pasta oscura, se veía tierno a pesar de ser más grande que nosotras..no supe mucho más de él.. -No pretendo importunar demasiado, apenas pueda buscaré un lugar en donde vivir, gracias por esto- le dije con ese estúp¡do nudo en la garganta que se ha negado a irse, mientras la abrazaba de nuevo -Andy, no digas tonterías, no te presiones por eso ahora, estás aquí, estoy contigo y soy feliz de tener a mi mejor amiga y a mi sobrino viviendo tan cerca, me gustaría que te quedes al menos está noche conmigo, pero tampoco quiero presionarte ¿has pensado que le vas a decir a Charlie?- quiso saber Stef, negué con la cabeza, pienso y pienso y no se que decirle, es obvio que le va a parecer extraño que nos quedemos acá, no puedo mentirle, pero tampoco decirle la verdad, no se qué hacer... -Mi sobri es más inteligente de lo que piensas Andy, se dará cuenta que algo anda mal al instante, lo mejor será decirle la verdad.. y con eso me refiero a que tú y el id¡ota de Carl van a separarse, buscaremos ayuda profesional si es necesario para que el pueda adaptarse a su nueva vida- me dijo Stef viéndome con pena, ¿y es que como no? ¿Que más podía esperar? Carl es un hombre alto y fornido ¿Cómo iba a estar con una mujer como yo? lo que dijo Sandra es verdad, solo arruino su imagen, soy tan grande que no se cómo me aguantó por tantos años, lloro de nuevo, todo esto es mi culpa, he intentado de todo pero no consigo perder peso ¿Y ahora embarazada? me quedará a la perfección el apodo de ballena, pienso mientras sigo llorando en brazos de mi amiga -Se perfecto lo que tienes en esa cabecita Andrea Hoffman, deja de culparte, amate como eres, ese pendejo no supo valorar a la mujer que tenía a su lado y creeme que se va a arrepentir, ahora prometeme que lo intentaras, que a partir de hoy comienzas tu nueva vida ¿Por qué vas a divorciarte verdad?- me preguntó suplicante, no respondí, solo recargue mi cabeza en su pecho mientras ella acaricia mi espalda, las dos echadas sobre el enorme sofá de su sala, mi teléfono comenzó a sonar, lo tomé y al ver el nombre en la pantalla empecé a temblar "amor de mi vida" se leía y acto seguido, Stef me arrebató el teléfono, mis ojos se abrieron, sabía lo que venía -¡¿Que quieres?!- respondió ella bruscamente -No te voy a pasar a nadie y de una vez prepárate, te voy a quitar lo poquito que tienes, la demanda de divorcio te llegará cuánto antes y deja de llamar a Andrea ¡ella no quiere escucharte!- yo escuchaba anonadada de lo que mi mejor amiga vociferaba al teléfono, si lo hubiera tenido enfrente, mínimo una bofetada ya se hubiera llevado -Escucha bien ¡mbécil, dile a tu abogaducho que se comunique conmigo y más te vale que no se te ocurra amenazarme, sabes quién soy y de lo que soy capaz ¡no vuelvas a llamar!- gritó y colgó la llamada, tecleó algo en mi celular y luego me lo entregó -Perdón por eso, no pensé que fuera tan descarado para llamarte ¿Puedes creer que me amenazó con pelear la custodia de Charlie? ¿A mí?- y se burló, así es ella, Stef es una mujer hermosa, sus cabellos largos, lacios y rubios y sus ojos tan azules, es delgada con una figura perfecta, quien la viera no se imagina la capacidad que tiene de intimidar al más rudo, tengo toda la suerte en este aspecto, me forme de primeras cuando repartieron a las mejores amigas, ojalá lo hubiera hecho cuando repartieron buen cuerpo, yo aún con tacones, apenas le llegó a la barbilla y considerando que tiene años que no los uso.. soy mucho más baja que ella, mi cabello siempre lo traigo recogido en un moño, no uso maquillaje hace mucho tiempo ¿para que? ¿para que arriesgarme a verme ridícula? jamás aprendí a maquillarme, a vestirme, fue una suerte que Carl se fijara en mi hace años -Creo que nos estamos precipitando Stef ¿que voy a hacer con un hijo de 7 años y otro en camino?- dije pesarosa -¡¿Que?! Con todo esto había olvidado eso ¡Vamos a ir al hospital ahora mismo! Necesito comprobar que todo está bien con mi futuro sobrino o sobrina y con respecto a tu pregunta, vas a demostrarle a ese id¡ota lo que se perdió, vas a aprender a amarte a ti misma y con eso... sabrás que hacer chiquis, te lo aseguro- besó mi mejilla y jaló mi mano, no había manera de hacerla cambiar de opinión una vez que se le metía algo en la cabeza y por ahora, en su mente estaba una ida al hospital... ... -Tienes poco más de 4 semanas señora- decía el doctor pasando el aparato por mi vientre -Todo está bien hasta ahora y esperemos así siga, en unos 8 meses, tendrá en sus brazos a su pequeño, en 10 semanas más, podremos saber el sexo de su bebé- me dijo sonriente y amable el galeno -No haga esfuerzos innecesarios hasta entonces, le dejaré las vitaminas necesarias para su embarazo, coma y descanse como debería ser, no debería haber ningún problema con sus clases, si tiene alguna duda o malestar, no dude en llamarme señora...- decía el antes de ser interrumpido por Stef -Hoffman, Andrea Hoffman- dijo ella, yo tenía miedo, si, no iba a negarlo, tenía años de no escuchar mi nombre con mi apellido, me enorgulleció ponerme el apellido de Carl, pero no más, será un camino arduo, pero por ellos, mis hijos, voy a lograrlo, será difícil amarme, pero haré todo en mis manos para llegar a la meta, me falta el último semestre, terminaré mi carrera antes de dar a luz, pero está vez, no voy a dejarla.. Mis hijos me necesitan fuerte y no voy a decepcionarlos. Bajamos y mi celular suena de nuevo, pero está vez solo se lee "Carl Thompson" en la pantalla, supongo que eso es obra de mi mejor amiga, agradezco que no le pusiera "Cacas" o algo por el estilo, decidí no responder, ahora vamos en camino a recoger a Charlie del colegio y no pienso derramar una lágrima más, no hoy, no frente a el.. -¡Tia Stef!- gritó Charlie al salir y vernos -¡Mami! ¿iremos a comer helado?- preguntó con una enorme sonrisa, las pocas veces que venimos juntas es lo que hacemos, usualmente nos regresa a casa antes de que Carl llegara, asiento con la cabeza y el sube al auto dando saltitos de emoción ... Diez semana después, nos encontramos de vuelta en el consultorio, tal como lo pensé, no ha sido nada fácil avanzar, Carl no deja de llamar, hasta donde se no ha obtenido su ascenso, se ha negado a firmar el divorcio y mágicamente, se convirtió en el padre del año, vista a Charlie dos o tres veces a la semana, pero mi hijo no es tonto, sabe que algo está mal y se ha negado últimamente a salir con el.. -Aqui está, felicidades señora Hoffman, está usted esperando una niña- me dijo el doctor con una sonrisa, mis ojos se llenaron de lágrimas mientras que Stef gritaba y aplaudía feliz, festejando que ganó una apuesta en la que solo ella participa -Una hermanita mamá ¡Estoy muy contento! ¡Voy a cuidarla mami! ¡Te lo prometo!- festejó también mi hijo, esa sonrisa genuina es la que me da fuerza para seguir adelante..
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