Layla recibió todo tipo de comentarios negativos a lo largo del resto de su estadía; todos querían explicaciones. Kamal le había asegurado que estarían bien y que eventualmente la gente los aceptaría. Le dio una copa de helado con galletas a su esposa y otra a Layla; las dos le miraron divertidas y le agradecieron. —Mi amor, aquí están tus toppings sin azúcar y este es tu chocolate especial. —Le dio a Layla. —¿Todos felices? —preguntó Kamal. —¿Podemos ver películas, papás? —preguntó Raj. —Algo tranquilo. —El rey león —propuso Jamal. —No, no... no, ya casi es hora de dormir —comentó Leonor. —Esa es muy triste, no puedo soportar que se muera el papá. —Sí, no, mejor la del niño que vive en su futuro —propuso Alan. —Okay, esa sí. Yo voy al lado de Isla —comentó Leonor. —Yo quiero ir a

