Después de salir del restaurante con Rose, quien recibió una llamada y se fue de inmediato, me dirigí al centro comercial, tenía planeado comprar un nuevo vestido para salir esta noche. Entro a una tienda departamental muy elegante, elegí un vestido azul eléctrico, sensual, pero con un toque de elegancia. Me queda ceñido al cuerpo, el escote deja ver un poco mis senos y apuesto que, con unos tacones brillante, quedará fantástico. Luego de salir de los probadores camino por la tienda en busca de algo más que me llame la atención, sin embargo, una voz muy conocida hace que me detenga y busque su origen. -Lily, te pondrás esto y punto – ordena la fiscal a una niña que hace un berrinche. Me acerco para saludarla y noto que hay dos niñas más con ellas, supongo que son las hijas. Dos de ellas

