Tres meses después. Malika. A través del cristal empañado, veo el pequeño atisbo de luz abrirse paso entre las nubes, una clara señal del sol que avisa a la nieve que se prepare para llegar a su fecha de vencimiento; aún así, los nubarrones continúan soltando pequeños copos. Inspiro hondo, incluso la naturaleza puede llegar a ser más terca que los humanos. Después de aquella noche, me he planteado la obligación de estar serena ante cualquier situación, mi psicóloga ha dicho que las emociones fuertes atraen a Medussa, y causar embrollos es lo último que quiero. Franchesca está bien, logró salvarse. Perdió demasiada sangre por la tardanza de la ambulancia, la bala perforó su hígado, el cual tampoco estaba muy sano que se pudiese decir... En fin, estoy orgullosa de la cicatriz que llevo e

