Luego de que Rosetta huyera de mi casa, no supe mas de ella pero estaba seguro que volvería a aparecer porque acepto casarse conmigo y eso me ponía muy feliz. Me daba vergüenza sentirme así, pero no podía evitarlo. Estaba archivando unos documentos, cuando una cortina de humo se comenzó a formar en la oficina y de ella salió un joven muy parecido a la ex pareja de Rosetta. -¿Jade? Extrañamente también se parecía al brujo que atendía aquella tienda. -Veo que soy famoso. -¿Que haces aquí?, ¿no te habías muerto? -No, pero tu si lo harás. -¿Que quieres de Rosetta?, déjala en paz. -Tu amenaza es tan patética como tu. -¡Lárgate de aquí! -Si no quieres que los demás crean que estas loco, te recomiendo que no grites. -¡Ivan!, ¡Jorge! -¿Que paso?-pregunto Ivan entrando a la oficina

