Rosetta era como el anillo que elegí, único en su clase que resalta del resto. Me costo mucho convencerla y no iba a dejar que se alejara de nuevo, no podría estar sin ella, quería estar a su lado y no me importaba que su hermana se opusiera. Estaba claro que nunca llegaría a agradarle pero igual iba tener que acostumbrarse a mi porque no pensaba alejarme de ella. Me hizo pensar que estaba siendo egoísta por hacerla estar conmigo a pesar de que eso pudiera acabar con su vida, pero no iba dejar que muriera y si llegaba a morir por mi culpa, yo iría con ella. Mi situación estaba empeorando. Mis amigos volvieron a la normalidad pero dejaron de invitarme a salir con ellos, estaban hartos que siempre los dejara plantados para estar con Rosetta, ella acaparaba todo mi tiempo libre, comenzamos

