Fabricio, deja de pensar todo el tiempo que ando en problemas. Además, a ella la conocí en el club, está rebuena, eso sí, pero a metros con ella solo sexo y ya. —Amigo, de verdad debes cuidarte. —A trabajar más bien, que el dinero no se hace solo. Luego de tanto tiempo de trabajo, Maskyn estaba tan entretenido que no se había dado cuenta de la hora. Si no fuera por Fabricio, que le dijo que faltaba media hora para las 8 de la noche, Maskyn hubiera seguido de largo. —¡Mierda, el tiempo pasa muy rápido! —exclama Maskyn. Cierra los ojos porque le arden un poco por fijar tanto su vista a la laptop. —¡Debes irte, amigo! ¿Dime qué hago? —Fabricio, estos drivers guárdalos, por favor, y ya sabes lo que debes hacer con respecto a lo otro. —Sí, ya me coloco en eso. Suerte, hermano, ¿no pensar

