Cuando el envase se estrelló contra la mesa, hubo una sonora explosión en el lugar. Una inmensa y densa nube de humo azul llenó el laboratorio, el olor no era asqueroso, pero sí bastante desagradable y picaba mucho en la garganta una vez que los respirabas. Y por alrededor de diez minutos solo se escuchó a los demás chicos en la clase toser sin descanso. De pronto se activaron los extractores y el humo empezó a esfumarse rápidamente hasta que desapareció por completo, Steven se echó a un lado y me dejó sentarme en el suelo, estuve frotándome los ojos como por cinco minutos y de pronto empezó a llover, o eso pensé en ese instante. Luego me di cuenta de que se trataba del sistema de ducha química que había sobre el laboratorio, era similar al sistema de riego contra incendio, solo que este

