- Vamos Sabrina, tiene que levantarte de la cama tarde o temprano - suplicó Nolan. Levantaba mi cabello para poder hablarme directamente al oído mientras yo me encontraba boca abajo en la cama, con la cara hundida en la almohada. - No quiero levantarme Nolan, por favor - respondí entre sollozos. - Puedes quedarte ahí cuanto quieras y eso no cambiará nada, solo perderás el poco tiempo que te queda - me lanzó Deck con hastío desde algún lugar lejano. Era cierto, quedarme en mi habitación llorando solo empeoraría todo. Me senté con las rodillas flexionadas hacia mi pecho mientras envolvía mis piernas con los brazos, tenía la cara hinchada y los ojos rojos por pasar veinte minutos llorando ¿La razón?... Era lunes. Iniciaba una nueva semana y ya solo me quedaban cinco días de vida, el plaz

