Capítulo 8: Voluntad.

1059 Palabras
La triple entente se acercó acechando la entrada principal de la mansión Dorme, el primer edificio que se encontraba al entrar a sus instalaciones. Goldeye se quedó mirándome, y empezó a reflejar la emoción que sentía por lo que estaba a punto de suceder. -       Siento ansiedad por lo que estamos a punto de hacer, Roy. -       El gran Goldeye está un poco nervioso, no me lo esperaba. -       No confundas los nervios con la emoción. Para mí esto representa algo más que una misión más. Hace un par de siglos tuve la oportunidad de pelear varias veces con Eliseo, y con toda la seriedad de su parte y de la mía, nos golpeamos con todo lo que teníamos; y ahora, tantos años después, me voy a enfrentar al remanente de su fuerza, al temido Gordor Corleos, el asesino de Enzo. -       Te recuerdo que ya te has enfrentado a mi durante los entrenamientos, y que yo también ayudé a matar a Enzo. -       Lo sé, pero es diferente. En los entrenamientos nunca vamos a muerte, Corleos. Me hubiese gustado que ustedes pudieran presenciar un combate entre Eliseo y yo, para que entendieran a lo que me refiero. Goldeye miró al cielo, y su rostro denotó que estaba recordando algo agradable. -       Ojalá hubieras podido sentir lo que era eso, Roy. Saber que el transmutador más fuerte que se ha visto está al frente tuyo, y que si te descuidas una milésima de segundo, te va a partir el cuello de un golpe. Saber que ir a muerte era la única manera de salir vivo de un combate con tu abuelo, es probablemente la sensación que más me ha hecho sentir vivo en mi larga vida, pero cuando murió, las cosas se empezaron a hacer aburridas. -       Lo que me sorprende es que hayas logrado salir con vida de esos combates, con ese don tan estúpido que tienes, comparado al de Eliseo. -       No es solamente el don que Dios nos dio, Roy. También se trata de la manera en que lo usas, y yo soy eso, la prueba viva de que un don estúpido, pero bien administrado, te puede acabar convirtiendo en alguien implacable, respetado en todo el mundo. -       Eso lo reconozco, pero otra cosa que no comprendo es aquello que dices, que todo se hizo aburrido cuando mi abuelo murió. En éstos dos siglos han aparecido muchas personas nuevas, gente realmente poderosa, tal y como te gusta enfrentar, así que después de la muerte de Eliseo, deberías haber tenido tus mejores batallas. -       Lo sé, pero los grandes combates no son solamente una cuestión de fuerza y espectáculo. Evidentemente, he tenido combates a la altura de los que tenía con Eliseo, pero no se sienten igual, Roy; es que mis peleas con él eran algo más que dos tipos golpeándose y ya, eran un contraste, de dos personas con una extraña relación de amor y odio, en cambio, después de él, sólo he enfrentado perros como yo, que trabajan por el dinero y la supervivencia. Eliseo luchaba por algo mucho más grande que el dinero o cualquiera otra cosa pasajera en éste mundo. Esa confrontación de estilos de vida, de filosofías, era lo que me hacía siempre querer enfrentarlo, y en cada una de nuestras peleas, ir con todo lo que tenía, primero por respeto, y segundo, porque era la única manera de salir vivo de un combate con él. Sólo pude guardar silencio, Goldeye era un completo loco, pero cuando su franqueza se lo permitía, habla de su pasado con una sabiduría y una maestría asombrosa. Era un ermitaño desquiciado, pero se notaba cuando hablaba de esa manera que realmente sus siglos de vida le habían permitido entender demasiadas cosas que a simple vista no eran claras. Kraneo escuchaba en silencio, como siempre, pero decidió romper la quietud del ambiente para hablar por iniciativa propia. -       Yo quiero ser claro desde el inicio, Corleos. Voy a por la cabeza de Richard Dorme, y si tu hermano se interpone en mi objetivo, lo mataré sin ningún remordimiento, así que será mejor que le sugieras permitirme hacer mi trabajo, o le rebano el cuello con una cuchilla. Has visto como sufren mis oponentes cuando lo hago, sé que no quieres eso para tu hermano, por favor tratemos de evitarlo. Te estimo, Corleos, pero estimo más el sueldo que recibo en éste momento del bolsillo de Antony, así que el respeto que te tengo, no me hará contenerme, no caigamos en el error de mezclar amistades y negocios. -       No te preocupes Kraneo, entiendo perfectamente tu posición, y sé que, si no regresamos con la cabeza de Richard, Antony podría incluso despedirte, y no quieres abandonar el sueldo que llevas recibiendo todo este tiempo, alguien del ejército me dijo que tienes una familia numerosa, y que debes alimentarlos a todos. Trataré de evitar al máximo que te debas enfrentar a él. Cuando entramos a la mansión de una patada de Kraneo, todos fingían no estarnos esperando, pese a que ya estaban advertidos hace tiempo, y la batalla se desenvolvió de inmediato en la entrada. Los soldados más fuertes de Richard, todos del segundo cuadrante (excepto Gordor) empezaron a luchar contra la triple entente y los demás tipos que nos acompañaban, que al fin y al cabo también eran extremadamente fuertes, como buenos miembros del ejército de Antony. Durante el combate, y corriendo entre toda la multitud, pude ver a Gordor corriendo a proteger el cuarto de Ludovika, tal y como lo imaginaba, Richard le había pedido que protegiera a lo más valioso que tenía, su salvación siempre que estaba a punto de morir. Esa situación aparentemente facilitaba que ninguno de la triple entente tuviese que enfrentar a Gordor, teniendo que enfrentarse entonces a soldados de menor poderío, respetados, pero de ninguna manera equiparables a nosotros tres. Gordor empezó a derrotarlos fácilmente, mientras me miraba pelear con otros soldados de Richard, y me gritó: ¡Estoy aquí para proteger lo único rescatable de éste mundo! Yo le sonreí con confianza, sabiendo que, en efecto, iba a ser capaz de protegerla, pero seguí corriendo hacia el pasillo, y me di cuenta de la ferviente batalla que se libraba ya entre Kraneo y Goldeye, contra los mejores hombres de Richard, quienes nos superaban en número, pero de ninguna manera en poder.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR