—Yo... yo no sabía... —Me quedé en silencio. —Estuve fuera del país por un tiempo, así que la madre de Arthur aprovechó mi ausencia para convencer a la junta directiva de despedirme y, cuando regresé, alguien más ocupaba mi lugar. —¿Michael? —me digné a preguntar, aunque en realidad ya conocía la respuesta. Ethan solo asintió. —¿Cómo es que pueden hacer esto? —cuestioné enfadada por las libertades que Michael estaba tomándose sin Arthur allí. Pero, ¿qué se podía hacer? —Aunque la empresa esté en medio de un juicio, ellos siguen siendo los dueños. Sin Arthur, Michael es el heredero de todo y yo solo era un empleado más al que podían despedir cuando quisieran —me explicó con el ánimo decaído. Era fácil entender por qué tenía ese humor tan gris; sin el sueldo de CEO, seguramente lo estaba

