Victoria estaba nerviosa, muy nerviosa había decidido buscar por su cuenta una forma de acabar con las amenazas a su familia y ese día iba a dar un paso importante. Hacía rato que estaba despierta pero con los brazos de Valentín rodeándola no le daban ganas de salir de la cama, se sentía tan completa y feliz allí mismo que deseaba congelar el tiempo y quedarse así para siempre. - Buenos días – le dijo él al despertarse, depositando un suave beso en su hombro - ¿hace mucho despertaste? - No – mintió para no que no se preocupara – hace unos minutos – le sonrió y acarició su cabello. Valentín se acomodó mejor dejando su cabeza en el vientre de ella, para que lo mimara más - ¿Cuándo las chicas salgan del colegio nos vamos? – el asintió con un sonido nada más, las vacaciones de invierno comen

