Avery: Dejé que Hunter me abrazara por un buen tiempo. Fueron algunos minutos en los que pude demostrar que, aunque hayamos sudado hoy con Sergio él olía la mar de bien, era relajante respirar ése olor, y cuando creí que ya había sido suficiente me separé de él. —A pesar de lo relajante que podía ser su colonia masculina. —Gracias de nuevo. Ya me voy… —me solté de su agarre y me di la vuelta. Comencé a caminar con la cabeza baja, pero la mano de mi acompañante me impidió seguir. Me di la vuelta y lo encaré... Mi expresión no era la mejor, aunque le mostrara una sobrina de boca cerrada que fuera calificada cómo la mejor de todas. —Oye… Oye… Culo Bonito… Levanta la cabeza... Hazlo o yo hago algo que te gustará. —lo miré un segundo y antes de que me diera cuenta él volvió a colocar

