-¡PAPA!- un grito sale de mi voz, bajo a mi pequeña y corro asía donde esta mi padre- ¡NANA!- grito. -Hay Dios, voy a llamar al... -No perla, ya esta despertando- acaricio el rostro de mi padre, que empieza abrir los ojos, la puerta se abre y un jadeo involuntario sale de la boca de nana. -Que le paso- pregunta, sorprendida. -Llévate a la niña- le digo, ella asiente, y se lleva a mi hija con ella- Daniel ayúdame a levantarle- el me ayuda al igual que Perla lo sentamos en una silla ambas nos acuclillamos. -Señor Miller se encuentra bien- el nos mira ambas, su mirada se llena de lagrimas. -Mis dos pequeñas hijas- susurra, nos acaricia el rostro- ahora lo estoy, a pesar de la confusión, me siento tranquilo, creí a ver llorado a una hija y paree ser, que encuentro a una y me regresan la

